Fotografías: José María Criales
Maquillaje: karen Najar
Caricatura: Iván Poma
La ópera de tres Centavos, se estrenó el 31 de agosto de 1928 en Berlín en el Theater am Schiffbauerdamm. La obra plantea la discusión de los conceptos burgueses no sólo por su contenido, en cuanto los representa, sino también por la forma en que los representa. Es una especie de referéndum acerca de lo que el espectador desea que el teatro le muestre de la vida.
FRASES CÉLEBRES Y/O FRONDOSAS
Dice la Directora:
En un pequeño recorrido histórico se descubre cómo, desde la antigüedad, eran conocidos los beneficios del arte y cuáles son los orígenes de la terapia a través de éste. No me es difícil aceptar que el montaje de esta obra, por su contenido, sus textos y música, me sirvió, otra vez, de terapia para combatir algunos males endémicos, como el sentimiento de impotencia ante desatinos históricos que no cambian, sino se regeneran.
Dijo el Autor:
"Si la gente quiere ver sólo las cosas que pueden entender, no tendrían que ir al teatro: tendrían que ir al baño." Bertolt Brecht.
Dijo el Compositor:
Parafraseando a Oscar Wilde, Kurt Weill dijo alguna vez “nunca voy a entender esa diferenciación que se hace entre música seria y música liviana. Sólo hay música buena y mala”.
Dijo Lotte Lenya, esposa de Kurt Weill y Jenny, la prostituta, en el estreno mundial:
“La ópera de los tres centavos seguirá vigente durante mucho tiempo porque trata acerca de la corrupción y la pobreza. La corrupción, sabemos, tiene un gran futuro y, el Señor sabe, ¡vaya un pasado!”.
Dicen todos los integrantes de esta producción:
Sean ustedes bienvenidos a esta función de “La Ópera de tres Centavos”.
Esperamos la disfruten tanto como nosotros disfrutamos presentárselas.